sábado, 15 de mayo de 2010

Planificaciones y cursos de perfeccionamiento.


En las primeras semanas el ciclo lectivo las clases se centran en repasar temas del año anterior (o de la primaria sí se trata de primer año).
Es la etapa del diagnostico. Los resultados son mediocres o malos. Algo para tomar nota y revertir ¿por qué los alumnos no pueden aplicar conocimientos ya adquiridos?
Y a partir de ello la planificación. Pero no aquella natural y que corresponde ante cualquier actividad que nos planteemos en el año.
No, es la planificación burocrática. Esa que tienen que tener tales columnas, tales objetivos, tales contenidos. Esa que nos quita tiempo en que podríamos usar en un verdadero plan para afrontar el año.
Y ello lo podríamos volcar de la manera màs sencilla y efectiva posible.
Pero la burocracia puede más en la docencia también.

Segundo tema: Durante el año escolar los docentes buscan entre las ofertas de cursos de capacitación. Los hay buenos, doy fe. Novedosos, interesantes, con capacitadores idóneos, clases productivas.
Pero los hay también intrascendentes. Aburridos y que no dejan nada en el docente cursante. Bueno algo dejan: es una constancia que presentada ante la junta de clasificación dará puntaje para el docente .Ese es el motivo de asistir a algunos cursos: el puntaje.
Pero no siempre ese es el fin de todos los docentes. Obvio que muchos buscan aprender, actualizarse, compartir ideas y experiencias con colegas.

Ahora uno se pregunta ¿no se podría tener una instancia de evaluación de la calidad cultural de cada docente? Muchos no tienen tiempo para esos cursos, sin embargo sí lo tienen para leer, informarse, cultivarse, escribir y eso es tan o más valioso que concurrir a algunos cursos que en realidad no cambian nada en nosotros.
Pero claro este el sistema y sus reglas y cuando nos dedicamos a esta profesión sabíamos que era así.

Pero no hay que perder las esperanzas las esperanzas. Que una instancia de la capacitación sea la autodidacta, por supuesto evaluada por profesionales idóneos. Y que la planificación sea más realista y menos burocrática.
Porque seamos sinceros a nosotros nos gusta enseñar, dar clases y no perder tiempo en papeles que quedan guardados en algún armario y que nadie mira.O en obtener un papel con uns firma que consta haber sido capacitado.

sábado, 8 de mayo de 2010

Rateada.


(Por las dudas sí algún amigo de Latinoamérica no conoce la expresión bien argentina, ratearse es no entrar al colegio y pasar el tiempo de clases en otro lugar hasta regresar a casa y dar la imagen ante los padres de haber tenido un día normal de clases).
En otras épocas era un acto de audacia, podríamos decir. Tenía algo de romanticismo.
Era generalmente para escapar de una lección (sí era prueba escrita eso significaba un uno seguro) o simplemente no tener ganas de ir al colegio. Un gran porcentaje de personas adultas lo habrá hecho alguna vez. Y hasta tal vez lo recuerde con nostalgia.
Sí ibas al colegio en turno tarde el lugar seguro para pasar esas horas era el cine ¡Existían los cines de barrio y podías ver dos o tres películas!
Eso sí era una vez o muy de vez en cuando y ni acercarse a la escuela y que alguien te vea. La sanción menor era una doble falta y un aviso a los padres. Pero tampoco terminaba en algo tan tremendo, en muchos casos los padres con severidad pero sin histeria nos persuadían de no repetir esa conducta.

Y en estos días que pasó que traemos este tema: una mega rateada (valga la expresión) en Mendoza. Se convocó por Facebook y reunió a miles de alumnos.

Y ahora las reflexiones:
¡Qué proeza no! ¡Qué orgullo para sus organizadores…………………..! Pensar que en otras épocas aparte de esa o esas ausencias-rateadas al colegio había chicos idealistas que luchaban por sus derechos en los centros de estudiantes o pedían que se les permitiera agruparse en ellos. Estaban los que ayudaban en los barrios de emergencias. O quienes cumplían alguna misión social humanitaria. (Obvio que aunque en mucho menor medida todavía quedan jóvenes como esos).

¿Y qué se debe hacer con respecto a la rateada? Seguro que “todos los especialistas en educación“ dijeron o dirán algo al respecto. Sí esos que como decimos a menudo en este blog, nunca pisaron un aula desde que terminaron el secundario.

Y que opina uno que como miles de otros siempre está pensando sobre educar.
Es un hecho infantil, pero muestra la debilidad del sistema. Un "hoy no entramos" de toda una división era lo máximo que se podía hacer en esas épocas comentadas.Eso era una vez y los estudiantes sabìan que habrìa alguna consecuencia.Pero nunca una ausencia de un colegio entero, y menos una coordinada de decenas de colegios.

Cada colegio debe evaluar la medida a tomar. Esperemos que no sea un: se portaron mal, no lo vuelvan a hacer. O que se culpe a los docentes, cuyas clases aburridas calificadas así por muchos de esos “especialistas” antes mencionados, provocan el "desgano de los alumnos".

Pensar en lo serio de la situaciòn generada,cualquier accidente que hubiese ocurrido se les haría responsable al colegio por más que los alumnos ni ingresaron.

¿Y el sitio de Internet que fue vehículo de esta convocatoria? Hay muchas cosas para criticarle pero hay que reconocer que no es el responsable. Fue una herramienta usada para ese fin. Ya comentamos que muchas cosas de estos sitios no nos gustan. Pero que pueden ser útiles para otras cuestiones positivas.

¿Y los padres? Seguro que le echaran la culpa a los colegios, al sistema educativo. Y ellos ¿qué control tienen sobre sus hijos?
Claro echar la culpa al otro y no asumir su propia responsabilidad es lo más cómodo.

Y bueno seguramente las mentes brillantes que organizaron esto, sentirán un gran orgullo. Sabrán seguro (o no) que miles de adolescentes como ellos no se pueden ratear simplemente porque no pueden ir al colegio por cuestiones económicas, sociales, familiares.
Yo me acuerdo de esos chicos idealistas de hace unas décadas, muchos de ellos se jugaron y perdieron la vida por esos ideales en èpocas sombrìas de nuestro paìs. Los recordamos con mucho respeto.

Y bueno por ahí un día las cosas mejoran.



La imagen corresponde a una nota de www.pagina12.com.ar del domingo 2 de mayo de 2010.

sábado, 1 de mayo de 2010

Las preguntas deben estar perfectamente formuladas.


Hace ya muchos años circuló un archivo en Internet muy interesante. Su título era una pregunta que un profesor le hacía a su alumno en su examen de Física ¿Cómo medir la altura de un edificio con un barómetro? Pueden encontrar también la historia, sí nunca la leyeron, entre otros en este enlace:

http://www.grupoalianzaempresarial.com/edificio.htm

En síntesis: el alumno Niels Bohr se “burla “de su profesor(presumiblemente Ernst Rutherford) respondiéndole a la pregunta aludida de diversas maneras, como: “le ato una cuerda, lo bajo desde la azotea hasta tocar el piso y luego mido la longitud de la cuerda” o cuando le piden que use conocimientos físicos dice: “la dejo caer y mido el tiempo en que toca el piso, luego calculo la altura que es igual a 0,5 por la aceleración de la gravedad por el tiempo al cuadrado”. Y así sigue con respuestas correctas, no cuestionables, acordes al enunciado de la pregunta. Esas respuestas incluyen al ir avanzando Bohr en sus “irónicas respuestas” argumentos físicos muy elevados.

Obviamente el profesor esperaba aquello que le respondería cualquier estudiante medianamente preparado: aplico el teorema general de la hidrostática: la diferencia de presión atmosférica medida por el barómetro entre la azotea y la calle por el peso especifíco del aire es igual a la altura el edificio.
Pero el profesor debió prever lo que luego le enseñaría su alumno: que enunciada en forma genérica esa pregunta tiene varias posibles respuestas, aplicando o no conocimientos físicos. Aunque alguna de esas respuestas son genialidades que sólo en alumnos brillantes se podrían esperar.

La primera vez que recibí ese adjunto lo imprimí y se lo di a algunos compañeros y pensé que ¡buen material para una clase de profesorado! Supongo que debe ser parte de las actividades de no sólo los profesorados de Física, sino de cualquier otra disciplina.
Desde ya es fundamental en nuestras evaluaciones que las preguntas y consignas sean claras y que en ellas trascienda sin dudas que es lo que queremos evaluar en el alumno.

Una vez integrando un tribunal examinatorio, una compañera le corregía el examen a un alumno. Le había dado entre otros un problema de dinámica. El enunciado era más o menos así: Un cuerpo tiene una masa de 20 kg ¿Cuál es su peso? (No era esa toda la pregunta pero es la parte que ahora interesa).Respuesta del alumno: 20 kgf (kilogramos fuerza).Totalmente correcta. Pero mi compañera dice “está mal, sí es en la Luna no es 20 kgf”; pero vos no se lo aclaraste le dije. La profesora quería que aplicase la ley de masa de Newton y que utilice la fórmula correspondiente, es decir daba eso por implícito, pero la anécdota central de esta entrada nos deja como lección que nada es implícito todo hay que hacerlo constar bien claro en las preguntas. No recuerdo como terminó la cuestión pero evidentemente mi colega no estaba en lo cierto con su primera actitud.

Algo parecido le pasó también a quien esto escribe. En una prueba escrita se preguntó ¿Pueden existir átomos de un mismo elemento con distintos números másicos? Un alumno respondió en su hoja de examen, Sí.
Ante la acotación mía que faltaba justificar, el alumno me dijo que eso no estaba en la consigna. Y tenía razón, aunque cualquiera lo hubiera hecho aunque no lo exigiera la pregunta y completaría que esos átomos de un mismo elemento con distintos números másicos se los llama isótopos. Pero era incuestionable la actitud del alumno.
A partir de esa experiencia les aclaro a los estudiantes en la primera clase, en donde se dan las pautas de trabajo, que toda pregunta por sí o por no debe ser justificada, aunque el enunciado no lo explicite. Algo que quedará implícito en todo el desarrollo de la materia, sea evaluaciones, clases, etc. Y que ese es el espíritu de una Ciencia. Pero tiene que quedar claro desde la primera clase y yo no lo hice.

Lo mismo debe ocurrir con el procedimiento en un ejercicio, siempre debe saberse que tienen que figurar en la hoja de prueba, no sólo es cuestión de resolver un problema sino también de demostrar como fue el camino realizado.
Por último una polémica sobre esto último comentado y que sucede mucho ya en la etapa universitaria ¿Se debe considerar totalmente errado un problema en dónde el procedimiento es correcto y hubo un error en los cálculos? Generalmente se responde con algún ejemplo de la medicina ¿Qué pasa sí en un examen de glucemia hay un error y eso implica encarar el tratamiento adecuado y suministrar por ejemplo una dosis de medicamento que podría ser fatal para el paciente? Es cierto y eso puede ocurrir. Aunque obvio que en esos casos se realizaría un segundo análisis para confirmar y un eventual tercero sí los dos primeros no coinciden.

Queda entonces la actitud a criterio del profesor, por mi parte no consideraría totalmente nula la respuesta, le asignaría la mitad por decir algo en abstracto, del puntaje asignado a esa respuesta.
Conclusión: Seamos claros con nuestras preguntas. No exijamos lo que no figura en ellas. Valoremos lo que nos responden nuestros alumnos aunque no sea perfecto, pero vayamos guiándolos para que en lo posible no cometan errores que arruinen el puntaje de un examen en preguntas que tenían todo para ser bien respondidas.

viernes, 23 de abril de 2010

El mundial de futbol y la Escuela.


Unos de los temas de las últimas semanas de los que más se ha hablado y polemizado respecto al ámbito educativo es…… ¿La nueva secundaria? ¿El fracaso escolar? ¿El malestar docente? ¿La deserción escolar?.......No. El gran tema es sí los alumnos deben ver o no los partidos del seleccionado de fútbol del próximo mundial!!!!!!!!!!!!
Y así están los que piden que se vean en los colegios, los que dicen que sí quieren ver el partido los alumnos falten y obviamente correrán con su correspondiente ausente y que las clases se dicten normalmente.
También ya desde hace algunos campeonatos, y en este también, se propone aprovechar el interés juvenil por el torneo para tratar contenidos referidos a los países cuyos equipos participen de la competencia. Así por ejemplo según esta idea, Argentina al jugar con Grecia, que mejor que aprovechar la trascendencia del match y enseñar filosofía y cultura helénicas!!!!!!!!!Los chicos, como dicen ellos, seguramente estarán remotivados!!!!!!!!!!!!!!
En síntesis, y dejando toda ironía ¿Qué hacer al respecto?
Personalmente creo que se pierden tantos días de clases al año que dos o tres más no hacen a la cuestión (como dato señalo que hace pocos días el clásico Boca vs River jugado un día hábil en horas de la tarde, provocó que en algunos colegios de la zona de la Boca y Baracas, los alumnos se retiraran antes por el riesgo latente ante la desmovilización de los asistentes y el caos de tránsito que provocaba la desconcentración).
Se puede ver el o los partidos en los colegios (por lo menos en la Ciudad de Buenos Aires muchos de ellos tienen televisores) y antes y después del encuentro tener clases normalmente.
O directamente como decíamos antes no programar ninguna prueba o actividad especial pensando que muchos alumnos faltarán ese día. Así sucedió en mundiales anteriores, en donde hay que recordar que en el tiempo que duraba el partido, Buenos Aires era una ciudad fantasma (y seguro que el resto del país también).
Es decir la posición de quien escribe es intermedia: por un lado no ponerse en “los fiscales de la patria”, “los educadores ejemplares” ,como suelen creerse algunos que no lo son, que critican el hecho de ver un partido en vez de tener clases; pero tampoco es positivo que unos partidos de fútbol afecten la agenda educativa.
Y para ir terminando, en el año 2004 el equipo argentino de basquetbol jugaba partidos decisivos en los Juegos Olímpicos de Atenas. Hay chicos que también le gusta ese deporte y me preguntaron en esos días en un colegio sí no se podían ver los partidos en el establecimiento. Era tal el desinterés que el tema pasó desapercibido ¿No merecían los alumnos amantes del básquet, ver esos partidos de esa selección a la postre medalla de oro, luego de décadas de no conseguir un lauro de tal envergadura? Claro este es el país del futbol.
Y bueno este parece ser uno de los temas relacionados con lo educativo de los que más se habla.
Después no se quejen.

sábado, 17 de abril de 2010

Elección de la carrera universitaria.


La noticia es que se siguen eligiendo las carreras tradicionales con menores perspectivas en cuanto a ubicarse en el mundo laboral que aquellas en las que los profesionales escasean.
Así se ubican en el tope de preferencias, según datos de inscripción en el CBC de la UBA, Derecho, Medicina y Arquitectura en detrimento de las Ingenierías.
En los medios se ensayan algunas hipótesis y entre ellas el “bajo nivel de la enseñanza de las Ciencias Duras en el secundario”.
Pues bien, en primer lugar hay una falencia en la explicación: Medicina, una de las carreras màs elegidas, tiene su basamento en las Ciencias Física y Química y esas materias forman parte del CBC.
También hay que destacar que una materia humanística como Sociedad y Estado, no complicada y que requiere de leer y estudiar la bibliografía, tiene un alto porcentaje de alumnos que fracasan, algo que me comentan colegas que trabajan en una de las cátedras y que no doy sus nombres porque no les pedí su autorización.
Y por último en un medio importante se destacó hace unos días un hecho que los números demuestran su validez: el éxito de los libros de divulgación científica. Libros con temas de esas materias odiadas y despreciadas desde la primaria pero que resultaron que no son tan feas y aburridas.
Y además sí ser por ejemplo Ingeniero en Sistemas da altas posibilidades de conseguir trabajo y esa carrera no tiene muchos aspirantes eso es una muestra del facilismo de mucha gente, seguir estudiando pero ir a lo menos difícil ¿Y la familia no tiene nada que ver con eso?
Claro que culpar de todos los males a los docentes del secundario es lo más fácil y cómodo. Muchos profesores de Física y Química hacen un gran esfuerzo en enseñar y hacer que sus alumnos gusten de esas materias, teniendo para ello muy poca carga horaria y sólo en los años superiores del secundario, caso contrario de otras asignaturas que los alumnos tienen desde el primer al último año.
Así que esperemos que la difusión de estas situaciones de escasez de profesionales tan importantes sumado a la vocación del alumno, incremente el número de interesados en carreras vinculadas a la ciencias duras y la tecnología.
Ya lo comentamos en una entrada de meses anteriores “Menos Abogados y Más Ingenieros”

sábado, 10 de abril de 2010

Helio.


Es el segundo elemento más liviano de la naturaleza luego del hidrógeno.
Posee sólo dos electrones en su único nivel y eso es causa de su gran estabilidad. Existe normalmente sólo como sustancia simple monoatómica, siendo el más liviano de los gases nobles o inertes. Aunque en condiciones extremas se han obtenido compuestos unido al flúor, yodo y fósforo entre otros.
El hidrógeno al unirse a otros elementos o en la molécula de hidrógeno H2 completa una última órbita de dos electrones similar a la del helio. (Existen otros compuestos hidruros metálicos en donde el hidrógeno gana un electrón y forma un anión hidruro).
En la Tierra existe un pequeño porcentaje en la atmósfera y se lo encuentra también mezclado con los gases que acompañan al petróleo en los pozos petrolíferos.
En el Universo es el segundo elemento en abundancia luego del hidrógeno, originándose en las fusiones nucleares que tienen lugar en las estrellas en donde los núcleos de hidrógeno se unen formando helio y liberando energía, tal como ocurre en el Sol.
De ahí deriva su nombre: Helios es el dios griego del Sol.
Fue a partir de un análisis de un espectro del Astro Rey en que se descubrió su existencia, ya que no se podían explicar unas líneas amarillas que en principio se creían de sodio.
Su uso le fue imposibilitado a los nazis por los EE.UU, que luego del desastre del dirigible Hindenburg cuando su carga de hidrógeno provoco un incendio y su destrucción antes de aterrizar en Nueva Jersey, hizo desechar ese gas y necesitaban al helio para reemplazarlo como medio de ascensión para esos aparatos.
Se lo usa también mezclado con aire para que lo respiren los buzos, ya que es menos soluble que el nitrógeno N2 evitando así la enfermedad neumática; al ascender el buzo se evita que el nitrógeno que a la alta presión de las profundidades marinas se disuelve en la sangre, provoque una embolia al ir retomando la superficie y disminuyendo la presión originando burbujas que pueden ser fatales.
Al inhalar helio y hablar, la voz es más aguda pues provoca una vibración distinta a la normal en las cuerdas vocales.
También mencionamos que las partículas alfa son núcleos bipositivos de Helio que se producen en desintegraciones de elementos radiactivos. El descubrimiento de este hecho como lo comentamos en su momento le valió a Ernst Rutherford el Premio Nobel de Química

viernes, 2 de abril de 2010

Mayor inscripción en las Carreras Docentes.


Aumentó la inscripción en las carreras docentes. ¿Es bueno o malo? No hay una respuesta sólo en relación a ese dato.
Sería algo bueno sí quien se inscribe lo hace por vocación y no por el hecho, como se comenta en algunas notas, de hacerlo sólo por la seguridad de un empleo y capacitación gratuita asegurada.
Todo ello se da en un contexto, como se menciona en estos artículos, en donde la sociedad desvaloriza el trabajo docente.
¡Había que escuchar los comentarios de los oyentes en programas radiales, cuando el tema era el paro docente!
Bueno sí es por eso no hay que preocuparse, muchos de los integrantes de esa misma sociedad (no todos, nobleza obliga), culpa a otros de todos los males del país. Nunca tienen que ver con nada. Pero esos sectores fueron los que aplaudieron gobiernos dictatoriales y planes de privatización. Los que pidieron mano dura y se deleitaron con aquello de ramal que para, ramal que cierra, frase del presidente de la Nación del momento en referencia al sistema ferroviario.
Son los que le dieron la espalda a la Escuela Pública enviando a sus hijos a colegios privados que en la mayoría de los casos tienen un nivel inferior que los primeros. Pero bueno, no sea cosa que se junten con chicos pobres.
Bienvenidos a todos los jóvenes que se sumaran en pocos años al plantel de los educadores argentinos.
El trabajo es duro, mal remunerado y sin vistas de mejora en el futuro cercano. Pero para quien tiene la vocación no hay tarea màs linda. No hay más grande satisfacción que un ex alumno ya profesional y asentado en la vida que se acuerde y reconozca a sus maestros y profesores de secundaria.

La imagen corresponde al encabezado de un artículo de Clarin.com del 27de marzo de2010.